Las palabras fueron avispas
y las calles como dunas
cuando aún te espero llegar
de un momento a otro.
En un ataúd guardo tu tacto y una corona
con tu pelo enmarañado
queriendo encontrar un arco iris infinito...
Eras verano y mil tormentas,
y yo el león que sonríe a las paredes
que he vuelto a pintardel mismo color...
No sé distinguir entre besos y raíces
no sé distinguir lo complicado de lo simple
y ahora estás en mi lista
de promesas a olvidar
todo arde si le aplicas
la chispa adecuada...
Mis manos que aún son de hueso
y tu vientre sabe a pan
la catedral que es tu cuerpo.
El fuego que era a veces propio
la ceniza siempre ajena
blanca esperma resbalando
por la espina dorsal...
Ya somos más viejos y sinceros,
y qué más da
si miramos la "laguna"como llaman a la eternidad
de la ausencia
Escribe con carbón
y en mi pensamiento,
que cruzamos océanos de tiempo
dibujando los garabatos
de mis fantasías
poco es tanto
cuando poco necesitas...
Mi existencia está de caída… como tu mirada,
cuando no me ves, cuando no me quieres.
Tú sabes lo que poseo, tú sabes lo que logro,
tú sabes cuanto ambiciono...
que todo se abrevia con tus besos.
Tengo recorridas todas las vías,
en los limbos… mi ego,
mis quimeras cuando quiero las tomo.
Pero me falta todo, pero no tengo lucidez.
Cuando no me quieres, cuando no me ves.
Ahora tengo existencia, pan de los días,
salud que Dios me da,
y tu ausencia con la que me inflige.
No sufro por ambicionarte.
Mi cuerpo sufre cuando lo desconoces.
Pero te deseo y no me quieres...
Y saben reales tus labios en mi imaginación.
¡Vivo! Sin tenerte. ¡Vivo!
Envidiando ser tus pensamientos.
Esperando que me quieras.
Queriendo vivir entre tus fantasías.
Sé que te amo y que de ti soy nada,
que tus ojos son la vida que yo anhelo.
Sólo te amo.... y no me correspondes,
que te reclama, el que te requiere.
Que ambiciona tu amor y sus cadenas.
Perdóname... borré tus recuerdos
olvidé que no me amas.
Pero tú eres mi vida...
aunque sé que soy tu nada.
cuando no me ves, cuando no me quieres.
Tú sabes lo que poseo, tú sabes lo que logro,
tú sabes cuanto ambiciono...
que todo se abrevia con tus besos.
Tengo recorridas todas las vías,
en los limbos… mi ego,
mis quimeras cuando quiero las tomo.
Pero me falta todo, pero no tengo lucidez.
Cuando no me quieres, cuando no me ves.
Ahora tengo existencia, pan de los días,
salud que Dios me da,
y tu ausencia con la que me inflige.
No sufro por ambicionarte.
Mi cuerpo sufre cuando lo desconoces.
Pero te deseo y no me quieres...
Y saben reales tus labios en mi imaginación.
¡Vivo! Sin tenerte. ¡Vivo!
Envidiando ser tus pensamientos.
Esperando que me quieras.
Queriendo vivir entre tus fantasías.
Sé que te amo y que de ti soy nada,
que tus ojos son la vida que yo anhelo.
Sólo te amo.... y no me correspondes,
que te reclama, el que te requiere.
Que ambiciona tu amor y sus cadenas.
Perdóname... borré tus recuerdos
olvidé que no me amas.
Pero tú eres mi vida...
aunque sé que soy tu nada.
Amor tengo los befos de mis castigos…
Rozando los surcos de tu ausencia
¡Amor!, tengo tu boca cuando me inspira, cuando me platica,
y la mudez de tus roces que en mi boca tengo vacía.
Tengo todo lo tuyo. Colmado de ti... Vacío de todo.
Que he hecho de mí, una fantasía que nunca disfrutaste,
el amor que por más esforzado… nunca pretendiste,
el deseo que transita por tu instinto… que no escuchas,
la verdad, que consume de tu huida… a quien ama,
una risa afligida, cuando sé que no te tengo...
¡Oh amor!, por qué estás tan internamente y tan lejanamente,
en mis manos que tocan tu silencio,
en mis ojos que murmuran a tu huida,
en mi sangre que viaja por mi cuerpo,
en cada elemento que por ti existe…
Mira mi corazón que habla a tus ojos que impugnan,
acaricia mis ganas que se difunde por el aura de tu cuerpo,
cuando mi afonía muere recordando que te quiero...
¡Oh amor que me desconoces! ¡Oh amor que vivo y me consumes!
Sólo queda todo de ti abrigando mis nostalgias,
tus ojos de ángel que miran en mi sentido… Que seguridad falta,
tu sonrisa que alegra mis vías,
tus besos que vivía cada amanecer,
por eso tú nunca estás allá,
¡Nunca!
Porque constantemente te tengo...
Te tengo tan cerca… Y no hace falta tu presencia.
Rozando los surcos de tu ausencia
¡Amor!, tengo tu boca cuando me inspira, cuando me platica,
y la mudez de tus roces que en mi boca tengo vacía.
Tengo todo lo tuyo. Colmado de ti... Vacío de todo.
Que he hecho de mí, una fantasía que nunca disfrutaste,
el amor que por más esforzado… nunca pretendiste,
el deseo que transita por tu instinto… que no escuchas,
la verdad, que consume de tu huida… a quien ama,
una risa afligida, cuando sé que no te tengo...
¡Oh amor!, por qué estás tan internamente y tan lejanamente,
en mis manos que tocan tu silencio,
en mis ojos que murmuran a tu huida,
en mi sangre que viaja por mi cuerpo,
en cada elemento que por ti existe…
Mira mi corazón que habla a tus ojos que impugnan,
acaricia mis ganas que se difunde por el aura de tu cuerpo,
cuando mi afonía muere recordando que te quiero...
¡Oh amor que me desconoces! ¡Oh amor que vivo y me consumes!
Sólo queda todo de ti abrigando mis nostalgias,
tus ojos de ángel que miran en mi sentido… Que seguridad falta,
tu sonrisa que alegra mis vías,
tus besos que vivía cada amanecer,
por eso tú nunca estás allá,
¡Nunca!
Porque constantemente te tengo...
Te tengo tan cerca… Y no hace falta tu presencia.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

