Amor tengo los befos de mis castigos…
Rozando los surcos de tu ausencia
¡Amor!, tengo tu boca cuando me inspira, cuando me platica,
y la mudez de tus roces que en mi boca tengo vacía.
Tengo todo lo tuyo. Colmado de ti... Vacío de todo.
Que he hecho de mí, una fantasía que nunca disfrutaste,
el amor que por más esforzado… nunca pretendiste,
el deseo que transita por tu instinto… que no escuchas,
la verdad, que consume de tu huida… a quien ama,
una risa afligida, cuando sé que no te tengo...
¡Oh amor!, por qué estás tan internamente y tan lejanamente,
en mis manos que tocan tu silencio,
en mis ojos que murmuran a tu huida,
en mi sangre que viaja por mi cuerpo,
en cada elemento que por ti existe…
Mira mi corazón que habla a tus ojos que impugnan,
acaricia mis ganas que se difunde por el aura de tu cuerpo,
cuando mi afonía muere recordando que te quiero...
¡Oh amor que me desconoces! ¡Oh amor que vivo y me consumes!
Sólo queda todo de ti abrigando mis nostalgias,
tus ojos de ángel que miran en mi sentido… Que seguridad falta,
tu sonrisa que alegra mis vías,
tus besos que vivía cada amanecer,
por eso tú nunca estás allá,
¡Nunca!
Porque constantemente te tengo...
Te tengo tan cerca… Y no hace falta tu presencia.
Morí
Son las dos de la mañana cogido de la nada,
subordinado al frío de mi ideología,
inhalando soledad que me moja el alma.
Una sonrisa que me toca el dorso.
Afligido...
Que se aleja y que la muerte la atemoriza.
Morí...
cuando no me antojé seguir existiendo.
Dejé la vida...
La vida que era estar a tu lado,
la vida que me llevaba al paraíso.
Ahora acá en la tierra sólo un cadáver presente
sumiso, sin vida, en soledad...
Mis ojos llenos de exclamaciones melancólicas,
una almohada que acompaña mis lamentos.
mis sueños de sol no resplandecen en las sombras,
mis manos frías en esta distancia... Es mi tumba.
Morí...
Sin pretender que no me quisieras.
El final, el crepúsculo, la hora oscurecida, el día que no estoy.
Camino perdido que me amparas,
indeseada penumbra que me aprietas.
Cementerio de mi alma enamorada,
ansia de tus caricias y mis brazos,
víctima del amor en tu boca que me tenía vivo.
subordinado al frío de mi ideología,
inhalando soledad que me moja el alma.
Una sonrisa que me toca el dorso.
Afligido...
Que se aleja y que la muerte la atemoriza.
Morí...
cuando no me antojé seguir existiendo.
Dejé la vida...
La vida que era estar a tu lado,
la vida que me llevaba al paraíso.
Ahora acá en la tierra sólo un cadáver presente
sumiso, sin vida, en soledad...
Mis ojos llenos de exclamaciones melancólicas,
una almohada que acompaña mis lamentos.
mis sueños de sol no resplandecen en las sombras,
mis manos frías en esta distancia... Es mi tumba.
Morí...
Sin pretender que no me quisieras.
El final, el crepúsculo, la hora oscurecida, el día que no estoy.
Camino perdido que me amparas,
indeseada penumbra que me aprietas.
Cementerio de mi alma enamorada,
ansia de tus caricias y mis brazos,
víctima del amor en tu boca que me tenía vivo.
Amor... tengo los labios de mis condenas
besando las huellas de tu ausencia
¡Amor!... tengo tu boca cuando me inspira, cuando me platica,
y la afonía de tus roces que en mi boca tengo vacía.
Que he hecho de mí, una fantasía que nunca disfrutaste,
El amor que por más fuerte jamás pretendiste,
el apetito, que recorre por tu instinto, que no oyes,
la verdad, que consume de tu ausencia, a quien ama,
una risa melancólica… cuando sé que no te tengo...
Oh mi amor!, por qué estás tan dentro y tan lejos?
en mis manos que tocan tu mudez,
en mis ojos que murmuran a tu huída,
en mi sangre que viaja por mi cuerpo,
en cada casilla que por ti, aún vive…
Mira mi corazón que discute a tus ojos que resisten,
besa mis ganas que se propaga por la brisa de tu cuerpo,
cuando mi calma agoniza conmemorando que te quiero...
¡Oh amor que me ignoras! ¡Oh amor que vivo y que me matas!
Sólo queda todo de ti abrigando mi angustia,
tus ojos que miro en mi imaginación… que felicidad ausenta,
tus gesto que alegran mis vías,
tus besos que fantaseaba cada amanecer,
por eso tú nunca estás ausente, jamás, porque siempre te tengo...
estás tan cerca y no hace falta tu presencia.
besando las huellas de tu ausencia
¡Amor!... tengo tu boca cuando me inspira, cuando me platica,
y la afonía de tus roces que en mi boca tengo vacía.
Que he hecho de mí, una fantasía que nunca disfrutaste,
El amor que por más fuerte jamás pretendiste,
el apetito, que recorre por tu instinto, que no oyes,
la verdad, que consume de tu ausencia, a quien ama,
una risa melancólica… cuando sé que no te tengo...
Oh mi amor!, por qué estás tan dentro y tan lejos?
en mis manos que tocan tu mudez,
en mis ojos que murmuran a tu huída,
en mi sangre que viaja por mi cuerpo,
en cada casilla que por ti, aún vive…
Mira mi corazón que discute a tus ojos que resisten,
besa mis ganas que se propaga por la brisa de tu cuerpo,
cuando mi calma agoniza conmemorando que te quiero...
¡Oh amor que me ignoras! ¡Oh amor que vivo y que me matas!
Sólo queda todo de ti abrigando mi angustia,
tus ojos que miro en mi imaginación… que felicidad ausenta,
tus gesto que alegran mis vías,
tus besos que fantaseaba cada amanecer,
por eso tú nunca estás ausente, jamás, porque siempre te tengo...
estás tan cerca y no hace falta tu presencia.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

